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Comprime imágenes sin perder calidad

Reduce el peso de tus JPG, PNG, WebP y AVIF directo en el navegador. Sin subirlas, sin marcas de agua, sin límites.

100% local, tu archivo no sale de tu navegador

Todo el procesamiento ocurre en tu dispositivo. No subimos nada a ningún servidor.

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JPG, PNG, WebP, AVIF · hasta 50 MB · máx 20 archivos

Cuándo comprimir una imagen y cuándo no

El reflejo de “comprimir todo siempre” termina perjudicando. Si subes fotos de producto a MercadoLibre o Portal Inmobiliario, una imagen de 4 MB al 100% de calidad puede demorar 6 segundos en cargar en una conexión móvil decente. Comprimida al 80% pesa 700 KB y carga instantánea — el cliente no nota diferencia visual, sí nota que el sitio es rápido. Ese segundo adicional de carga mata la tasa de conversión más que cualquier detalle de pixel.

Pero si la imagen va a imprenta o a un portfolio profesional con zoom, comprimir al 60% arruina detalles finos (textura, bordes de cabello, gradientes de piel). La regla simple: si la imagen va a verse a tamaño web, comprime; si va a imprimirse grande o a ser archivo maestro, no. Guarda siempre una copia del original sin tocar — la compresión es irreversible en formatos con pérdida, y no hay manera de recuperar detalle que ya se perdió.

Hay un caso más sutil que vale la pena nombrar: la compresión en cascada. Si una foto ya fue comprimida (bajada de una red social, reenviada por WhatsApp, capturada de un screenshot), cada compresión adicional acumula artefactos. Trabaja siempre con el archivo maestro original; si no lo tienes, usa la calidad más alta posible (90–95%) para no perder más detalle.

Cómo funciona la compresión, en términos concretos

Los formatos con pérdida (JPG, WebP lossy, AVIF lossy) dividen la imagen en bloques de 8×8 o 16×16 píxeles, los convierten a frecuencias con la transformada discreta del coseno (DCT) y tiran los detalles de alta frecuencia que el ojo percibe peor. Lo que ves como “pixelado” o “cuadrados sucios” en una foto muy comprimida son justamente esos bloques después de haber perdido la información fina que los unificaba con sus vecinos.

Los formatos sin pérdida (PNG, WebP lossless) no tiran información: reorganizan los bits para aprovechar repeticiones. Un PNG de un gráfico plano pesa poco porque hay mucha repetición. Un PNG de una foto pesa mucho porque cada píxel es distinto y no hay nada que comprimir sin perder información.

Saber esto importa: no tiene sentido guardar una foto como PNG (vas a estar pagando 3–5× el peso a cambio de una pureza que no vas a percibir), y tampoco tiene sentido guardar un gráfico con texto como JPG (los bordes nítidos se desarman).

Diferencias entre JPG, PNG, WebP y AVIF

JPG. Formato universal desde los 90. Perfecto para fotos, pésimo para gráficos con texto nítido (bordes quedan borrosos) y no soporta transparencia. Su compresión es siempre con pérdida, y su mayor ventaja es que funciona en absolutamente todos lados: desde el navegador de un celular antiguo hasta una impresora de oficina. Si no sabes qué formato elegir y la compatibilidad es importante, JPG es la apuesta segura.

PNG. Sin pérdida, soporta transparencia. Ideal para logos, íconos, capturas de pantalla con texto, gráficos vectorizados exportados como bitmap, imágenes donde cada píxel importa. Para fotos es pesado: un PNG de una foto típica pesa 3-5 veces más que el mismo JPG sin beneficio visual proporcional. Usar PNG para una foto es típicamente una señal de que se está exportando sin pensar.

WebP. Formato de Google (2010) con soporte universal desde 2020. Ofrece modo con y sin pérdida, transparencia y aproximadamente 30% menos peso que JPG a igual calidad visual. Es el mejor compromiso para la mayoría de casos web modernos: sirve fotos, sirve gráficos con transparencia, y la compatibilidad ya no es problema. Todos los clientes de correo modernos lo muestran sin problema.

AVIF. Formato moderno (2019) con soporte estable en Chrome, Firefox y Safari desde 2023. Hasta 50% menos peso que JPG a igual calidad, pero más lento de codificar. Úsalo cuando el peso realmente importa (páginas con mucho tráfico móvil, CDN con costo por GB, landings performance-first). No lo uses si necesitas que la imagen abra en un cliente de correo corporativo antiguo o en un CMS que no se ha actualizado en 4 años.

Compresión con pérdida vs sin pérdida

La diferencia práctica es simple: con pérdida (JPG, WebP lossy, AVIF) tira información cada vez que guardas; sin pérdida (PNG, WebP lossless, TIFF, BMP) preserva la imagen bit por bit. Lo importante es que la decisión depende del tipo de imagen, no del uso final.

Una foto tiene tantos colores y tantas variaciones suaves que la pérdida que impone JPG al 85% es imperceptible incluso para un ojo entrenado. Un screenshot de código con texto negro sobre fondo blanco tiene solo dos colores dominantes y bordes filosos: cualquier compresión con pérdida introduce halos grises alrededor del texto que sí se ven. En ese caso PNG no es paranoia, es la elección técnica correcta.

Cómo elegir la calidad correcta

Entre 75 y 85% funciona para casi todo. Bajo 70 empiezan a verse artefactos en zonas planas (cielos, paredes, degradados); sobre 90 el archivo pesa casi lo mismo que el original pero sin ganancia visual percibible. Las excepciones son:

  • Miniaturas (thumbnails menores a 200 px): 60% está bien, nadie mira los detalles a ese tamaño.
  • Banners y hero images: 85–90% para mantener detalle en pantallas retina (donde cada píxel se muestra nítido).
  • Fotos de producto con zoom: 90% mínimo, o directamente sin pérdida si el peso no es crítico.
  • Imágenes que van a ser reprocesadas (editadas, recortadas, subidas a otra plataforma que recomprime): 95% o sin pérdida, para no perder margen en la siguiente etapa.

Si dudas, prueba dos versiones, una al 75% y otra al 85%, abre ambas al mismo tiempo y compáralas en la pantalla donde se van a usar. En el 99% de los casos vas a elegir la más comprimida.

Errores comunes al comprimir

Comprimir el mismo archivo varias veces. JPG no guarda información de “calidad 90%” en el archivo — cuando lo abres y vuelves a guardar, estás comprimiéndolo una segunda vez sobre una imagen ya degradada. Tres generaciones de guardado pueden dejar artefactos visibles incluso al 90% cada vez.

Convertir a JPG un gráfico con transparencia. JPG no soporta alpha — la transparencia se convierte en blanco sólido. Si tu imagen tiene bordes redondeados recortados contra transparente, guardarla como JPG va a rellenar el exterior de blanco y la imagen va a verse mal contra cualquier fondo no blanco. Usa PNG o WebP.

Usar PNG para todo porque “no pierde calidad”. Es cierto pero irrelevante: la foto de 4 MB en PNG se ve exactamente igual que la misma foto en JPG al 85% que pesa 400 KB. Estás cargando 10× el ancho de banda sin beneficio visual.

No bajar las dimensiones antes de comprimir. Si la imagen se va a mostrar a 800 px de ancho, comprimir una de 4000 px al 80% es menos eficiente que redimensionar a 800 px y después comprimir al 85%. El cliente recibe menos datos y la imagen se ve mejor (no se escala en el navegador).

Privacidad y metadata EXIF

Las fotos sacadas con celular o cámara digital guardan metadata EXIF que describe cuándo se sacó la foto, con qué dispositivo, con qué configuración, y casi siempre dónde (coordenadas GPS). Subir una foto a un anuncio de MercadoLibre sin limpiar los metadatos puede revelar la dirección exacta de tu casa. Compartir una foto por WhatsApp Business con un cliente nuevo puede mostrarle qué modelo de celular usas.

Por esa razón, short.cl elimina la metadata por defecto cuando comprimes. Si realmente necesitas preservarla (fotografía forense, archivos RAW de portfolio, trazabilidad profesional), puedes activar el toggle — pero es la excepción, no la regla. La metadata se pierde de forma imposible de reconstruir; el ahorro de privacidad es gratis.

Casos típicos en Chile

Publicar en MercadoLibre. Las imágenes se ven en grilla de ~400 px y en detalle hasta 1200 px. Con 1200×1200 al 82% de calidad vas holgado — típicamente 150–250 KB por imagen. MercadoLibre recomprime internamente, así que subir algo de 4 MB es tirar ancho de banda sin ganar detalle visible.

Portal Inmobiliario, Toctoc, Yapo. Aceptan hasta 10 MB por imagen pero nadie lee esos archivos. Comprimir a 500 KB mejora drásticamente la carga del aviso en la app móvil, y la diferencia se traduce en más tiempo de permanencia en la publicación (mejor que abandonar porque la app se quedó cargando).

WhatsApp Business. Comprime las imágenes al enviarlas, pero lo hace mal (sobrecomprime, pierde detalle en zonas planas). Si mandas catálogos a clientes, comprime tú antes al 85% y WhatsApp deja de tocar la imagen — el resultado es más nítido que dejar que el algoritmo de WhatsApp lo haga por ti.

Correo corporativo. La mayoría de servidores tienen límite de 25 MB por adjunto. Comprimir un set de 20 fotos de 4 MB a 400 KB mete todo el set sin pasar por WeTransfer ni Google Drive. Extra: muchos filtros antispam penalizan emails pesados, así que archivos más livianos también mejoran la entrega.

Postular a un concurso público o a una beca. Los formularios del Estado chileno (ChileCompra, ChileAtiende, becas universitarias) suelen tener límites duros de 2 o 5 MB por adjunto. Comprimir la foto del carnet, del certificado o del portfolio es típicamente la diferencia entre subir y no poder.

Cuándo convertir formato al comprimir

A veces la mayor ganancia no viene de bajar calidad sino de cambiar formato. Un PNG de 3 MB con una foto adentro pasa a WebP de 400 KB sin pérdida visible. Un JPG al 90% de 2 MB pasa a AVIF de 600 KB con la misma calidad percibida.

Como regla: si la imagen destino es web moderna y no te importa compatibilidad con software viejo, WebP casi siempre gana. Si estás optimizando una landing page donde cada KB cuenta, AVIF. Si vas a un sistema corporativo o hay dudas sobre compatibilidad, JPG sigue siendo la apuesta universal.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto reduce el tamaño?

Depende del formato original y la calidad que elijas. Un JPG típico pierde 50-70% de peso al comprimir al 80%. Un PNG con fotos puede bajar 80% convirtiendo a WebP. La herramienta te muestra el antes y el después de cada imagen.

¿Pierde calidad visible la imagen?

Al 80% de calidad no se nota la diferencia a simple vista en pantalla. Bajo 50% ya aparece pixelado en zonas planas (cielos, degradados). Si necesitas calidad intacta, usa PNG o WebP sin pérdida; si lo que quieres es máxima reducción, prueba AVIF.

¿Qué formato conviene elegir?

Fotos: JPG o WebP. Gráficos con transparencia: PNG o WebP. Para máxima reducción: AVIF (soporte moderno en todos los navegadores 2024+). WebP es el mejor compromiso si buscas un solo formato para todo.

¿Funciona con fotos RAW de cámara?

No directamente — RAW (ARW, CR2, DNG, NEF) no es un formato web. Primero conviértelo a JPG o TIFF desde Lightroom, Darktable o la app de tu cámara, y después comprímelo acá. Por el tamaño típico (20-50 MB) conviene procesarlo en desktop.

¿Puedo comprimir varias a la vez?

Sí, hasta 20 imágenes por lote. Cuando termina la compresión descargas todas juntas como ZIP.

¿Las imágenes se suben a algún servidor?

No. Todo el procesamiento sucede en tu navegador usando Web Workers. Puedes comprobar cortando internet tras cargar la página: la compresión sigue funcionando.

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